domingo, 9 de agosto de 2026

POR QUÉ CUESTIONAMOS A DIOS ?


 POR QUÉ CUESTIONAMOS A DIOS ?

Escrito por Gustavo -Antonio Rangel.

Con frecuencia no entendemos cuando pasamos por un sufrimiento, por un problema o situación que daña a nuestro entorno personal, familiar y social. 

Sin dudarlo, cuestionamos a Dios.

Y sí eso no fuera suficiente, “¡ criticamos al Señor !”.

No obstante, a una y más, con soberbia infinita, lo enfrentamos. Lleno de rabia y un egocentrismo demoniaco.

Es decir, pensamos que el todopoderoso no ayuda o que pone tantas pruebas. Lo que significa tener el corazón deprimido o envenenado.

Ante la falta de constancia para seguir en el camino del Señor, nos empeñamos en faltar el respecto. 

Tal parece que debatir una y otra vez a Dios, es el pan de cada día del pueblo de Dios. Al tiempo que no pedimos, sino, reclamamos ¿Por qué nos suceden cosas?.

Y los cuestionamientos están a la orden del día:

¿Por qué está enfermedad?...¿Por qué yo?… ¿Por qué he de derramar lágrimas?.

¿Por qué me persigue la desgracia?... ¿Por qué la pena toca a mi puerta?...¿Por qué si soy un hombre bueno?.

¿Por qué, sí soy buen padre y/o madre?.

¿Por qué la muerte de un ser querido, sobre todo cuando aún es necesaria su presencia en este mundo?.

Por lo anterior, pareciera un deporte disciplinado, sí se trata de discutir o reclamar a Dios. 

Es un hecho, que cientos de hombres y mujeres de poca Fé se lanzan con todo a la yugular: 

¿Por qué el Señor permite a veces que sintamos el dolor terrible de la depresión, la soledad, la tristeza, el abandono?.

Sin duda, en la actualidad discrepar contra el Señor se ha vuelto una constante. 

El hombre postmoderno se pregunta por qué no lo oye Dios. 

Y más aún, disiente contra el creador, hasta por los males que padece nuestra sociedad:

¿Por qué la pobreza?.

¿Por qué la descomposición social?.

¿Por qué la corrupción y el narcotráfico?.

¿Por qué la desintegración familiar en nuestro país?.

¿Por qué todos los días en México un niño o niña es robado con fines de trata?.

¿Por qué el abuso sexual a menores y mujeres?.

¿Y por qué en nuestra Patria cada día hay varios crímenes horrendos que nos paralizan?.

¿Por qué el Señor permite bajos salarios?.

¿Por qué tantas injusticias y el incremento del feminicidio?.

¿Por qué prevalece el robo a mano armada y abusos contra los pobres y débiles?.

¿Por qué Dios permite que en nuestro país asesinen a estudiantes, periodistas y sacerdotes?.

¿Por qué fracasan algunos matrimonios, con tanto sufrimiento para la esposa o esposo, los hijos, los familiares?.

¿Y por qué no hay abasto de medicamento para los enfermos?.

El cuestionamiento contra el Señor, sigue y sigue, es infinito:

¿Por qué los conflictos en algunas entidades del país?.

¿Por qué las discriminación, la persecución y segregación de los pueblos indígenas a causa del color, la religión, la raza, la cultura o su condición social?.

¿Y por qué la impunidad en los distintos sectores de nuestra nación?.

¿Por qué el Narcotráfico traga hombres, niños, mujeres. Y más aún, devora ilusiones de familias enteras, dejando un rastro de asesinatos, tan espantosos, a sangre fría?.

¿Por qué nuestro país se volvió violento y ha sido violentado por el crimen organizado?.

¿Por qué el todopoderoso permite que las organizaciones criminales y sus secuaces trabajan a la luz de la complicidad o ineficacia de quienes están a cargo de la Seguridad Nacional?.

¿Por qué distintas comunidades en nuestra Patria viven bajo la niebla de la extorsión, que los ha dejado en desgracia y zozobra?.

¿Por qué reina la acción agresora que comete delito con alevosía en México?.

Éstos y muchos otros interrogantes tocan a la puerta de nuestra mente y corazón, sin encontrar suficientes respuestas del Señor:

¿Por qué?… ¿Por qué?… ¿Por qué?...¡ Hay Dios mío, dónde estás cuando más te necesito !.

Y la respuesta es sencillita. Dios camina delante de tí para guiarte; al lado de tí, para luchar y minimizar tus batallas; y atrás de tí, para proteger tu espalda.

Dios estará contigo hasta el final de los tiempos. Esa es su promesa.

Y él pide una cosa. Tan sólo quiere que tú lo sigas. 

Que cumplas sus mandamientos. Que practiques la ley del amor. Tal y como decía San Agustín: " Ama a Dios y haz lo que quieras ".  i Difícil tarea !.

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*Gustavo -Antonio Rangel

- Es un Periodista Católico de la Diócesis de Teotihuacán, México.

- Es Investigador especializado en Sucesos Alrededor de la iglesia católica en México.

- Desde 2009 a 2018, fue Coordinador de la Unidad de Investigación del Centro Católico Multimedial C.C.M.

- Ha ganado el Premio Nacional de Periodismo Católico 2008.

- Ha sido Profesor de los Talleres de Radio y Televisión de la Universidad Salesiana de México.

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