¡ LA IGLESIA Y LA PAZ EN MÉXICO !
Periodista Católico Gustavo -Antonio Rangel
miércoles, 30 de septiembre de 2026
i LA IGLESIA Y LA PAZ EN MÉXICO !
i HACE 100 AÑOS DE LA GUERRA CRISTERA EN MÉXICO !
i HACE 100 AÑOS DE LA GUERRA CRISTERA EN MÉXICO!
Se trata del enfrentamiento del gobierno federal contra fieles laicos católicos (conocidos como cristeros) que se opusieron a las políticas totalitarias de restricción religiosa impuestas por el Estado, y encabezadas por el General Plutarco Elías Calles.
El origen e inicio tuvo un antecedente desde la Constitución de 1917, toda vez que incluyó artículos anticlericales (como el 3.°, 5.°, 27.° y 130.°) que limitaban la propiedad de bienes a la Iglesia, prohibían la enseñanza religiosa en escuelas públicas y le quitaban personalidad jurídica a las instituciones religiosas.
De ahí deriva la "Ley Calles" de 1926.
Cuando el presidente Plutarco Elías Calles promulgó una ley de reforma al Código Penal (conocida popularmente como Ley Calles) para hacer cumplir estrictamente esos artículos.
Esta ley obligaba a los sacerdotes a registrarse ante las autoridades civiles, y limitaba el número de ministros por estado, expulsaba a sacerdotes extranjeros y prohibía el culto fuera de los templos.
Y si eso no fuera suficiente, se llevó a cabo la Suspensión del culto público.
Y en respuesta a la ley, los obispos mexicanos decidieron suspender todo culto religioso en los templos a partir del 31 de julio de 1926.
Así fué como se detonó el conflicto entre el estado y la iglesia que defendía la libertad de culto.
Por eso, surgió distintos grupos armados de fieles laicos para defender a la Iglesia, bajo el sentimiento de la defensa a Dios y a la Patria.
Grupos de campesinos y feligreses, respaldados ideológicamente por organizaciones civiles como la Liga Nacional Defensora de la Libertad Religiosa, se levantaron en armas al grito de "¡Viva Cristo Rey y la Virgen de Guadalupe!".
Las hostilidades se concentraron fuertemente en el centro y occidente del país, principalmente en estados como Jalisco, Michoacán, Guanajuato, Zacatecas, Colima y Aguascalientes.
Aunque comenzó como una insurgencia campesina fragmentada, el movimiento involucró en 1927 al general retirado Enrique Gorostieta Velarde para organizar y profesionalizar al "Ejército de la fé y Libertador".
Fueron tres años de lucha armada por la defensa de la fé y el conflicto llegó a su fin en 1929, bajo ciertos arreglos, con representantes de la iglesia y el estado.
El conflicto concluyó mediante acuerdos diplomáticos firmados en junio de 1929 entre el presidente interino Emilio Portes Gil, la jerarquía eclesiástica mexicana, y la mediación del embajador de Estados Unidos, Dwight Morrow, e influencias del Vaticano.
Los acuerdos principales dieron paso al fin de la guerra Cristera y se reanudaron los cultos públicos y el Estado cedió en la aplicación estricta de la Ley Calles sin derogarla formalmente.
Los insurgentes católicos entregaron las armas, aunque muchos de ellos no participaron en la negociación de estos pactos.
En suma, las perdidas humanas, lamentablemente, se calcula que la guerra dejó más de 250 000 muertos, entre combatientes de ambos bandos y población civil, además de provocar olas de migración hacia Estados Unidos.
Lo anterior fue para contrarrestar el resentimiento mostrado por el Gobierno de los Generales Álvaro Obregón y Plutarco Elías Calles, quienes tenían la consigna de instalar -entonces-, una reforma político-religiosa, tendiente a perseguir y exterminar al catolicismo mexicano.
En este periodo, la opresión del régimen de Calles, destacó, por ser la más sanguinaria y se caracterizó por impulsar una persecución religiosa “cruel y despiadada”, en contra de la Jerarquía Católica, su sacerdocio y de miles de mexicanos, simplemente, porque manifestaban abiertamente su religión y su adhesión a Cristo Rey y a la Virgen Santísima de Guadalupe.
Por esta razón, el lema “ POR DIOS Y POR LA PATRIA ”, recobra relevancia a 100 años de la “Gesta Religiosa”, y aún se escucha con toda claridad por las ciudades que por obra de la Divina Providencia han sostenido la fe católica en México, destacado con más hondura el estado de Michoacán, Jalisco y Guanajuato, respectivamente.
Por eso, la defensa de la familia y la Libertad Religiosa en México -ante las propuestas del ejecutivo-, no es por revanchismo histórico, ni por capricho seglar, tampoco para transformar a México en un “Estado Confesional”, con el fin de dar sepultura al “Estado Laico”.
Es decir, se busca que el cambio hacia el respeto de la Familia y de sus integrantes, sin embargo, que no sea un cambio violento, ni forzado; sino pacifico, con miras a una lucha por las causas más legítimas del país.
* Gustavo -Antonio Rangel
i CATÓLICO: LA VERDAD TE HARÁ LIBRE !
i CATÓLICO: LA VERDAD TE HARÁ LIBRE "
" No puedes ser católico si estás de acuerdo con el aborto o eliges a personas que estén en contra de los valores cristianos, son mentirosos y corruptos ", declaró Monseñor Juan Espinoza Jiménez, obispo de Aguascalientes, México.
* Debemos ser católicos de una sola pieza en la sociedad, que no nos de vergüenza ser cristianos
* Recuperemos el domingo para el Señor; recuperemos la familia como primera escuela de la fe
* El discípulo de Cristo debe llevar el Evangelio a la escuela, al campo, al trabajo, a la empresa, a las oficinas, a los medios de comunicación, a las redes sociales y a la vida pública
* El verdadero cristiano no participa en lugares donde la fe es pisoteada o burlada ni se queda callado ante ello
* La iglesia en Aguascalientes necesita católicos que no tengan miedo de vivir su fe con respeto, que no se dejen arrastrar por la corrupción, la violencia, las adicciones. Podemos conservar tradiciones religiosas y vivir como si Dios no existiera, decir que somos católicos y al mismo tiempo dejar que el criterio del mundo determine nuestras decisiones
Aguascalientes, Ags 23 de agosto 2026.- No pueden ser cristianos quienes están de acuerdo con el aborto, eligen a personas que gobiernan en contra de los valores cristianos, que son mentirosos y corruptos, expuso el obispo Juan Espinoza Jiménez.
Durante la Santa Misa que hoy domingo encabezó en la Catedral de Aguascalientes, el pastor de la Iglesia Católica en la Diócesis hizo un llamado a los católicos a ser congruentes con nuestra fe, no avergonzarse de ser cristiano, y llevar el Evangelio a la escuela, al trabajo, a la empresa, al campo, a las oficinas, a los medios de comunicación, a las redes sociales y a la vida pública.
El verdadero cristiano, advirtió, no participa en lugares donde la fe es pisoteada o burlada, se debe hablar cuando alguien está ofendiendo las cosas de Dios. Hoy se necesitan católicos que no tengan miedo de vivir su fe con respeto y claridad, que defiendan la dignidad de toda persona, que sean honestos en sus negocios y responsabilidades, que no se dejen arrastrar por la corrupción ni la violencia.
Hizo un llamado a recuperar el domingo como día del Señor, que no sea solo un día de descanso, de deporte, de compras o de entretenimiento. El domingo es el día para encontrarse con Cristo Resucitado en la Eucaristía.
Es menester, añadió, recuperar la familia como primera escuela de la fe. Una familia que reza unida está dando a sus hijos una defensa espiritual mucho más fuerte que cualquier discurso.
Reconoció que en Aguascalientes existe una tendencia secularizante y si bien la mayoría de los hidrocálidos son católicos, se tiene el gran desafío de que la fe siga siendo verdaderamente cristiana, porque podemos conservar tradiciones religiosas y al mismo tiempo vivir como si Dios no existiera, decir que somos católicos y dejar que el criterio del mundo determine nuestras decisiones.
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Con información de Mario Luis Ramos Rocha
* Gustavo Antonio Rangel, periodista católico de la Diócesis de Teotihuacán, México.
i PROFANACIÓN EN IGLESIA DE TULTITLÁN !
i CORRUPCIÓN Y VIOLENCIA EN MÉXICO !
*Gustavo -Antonio Rangel
domingo, 27 de septiembre de 2026
i ATAQUE A TEMPLOS SAGRADOS EN MÉXICO !
¡ ATAQUE A TEMPLOS SAGRADOS EN MÉXICO !
Escrito por Gustavo -Antonio Rangel
Crece de un 12 a un 15 por ciento, el sacrilegio deliberado a recintos sagrados en las distintas Provincias Eclesiales de la república mexicana, de 1993 a la fecha.
Diversas son las causas de profanación: Una principal proviene de grupos identificados con el crimen organizado, que realizan actividades propias de terroristas, y en consecuencia, manifiestan un sectarismo demoniaco hacia la fe católica.
Lo anterior se traduce en furia directa contra sacerdotes, religiosos y fieles, al interior de los templos sagrados. Y ocasionan daños directos a inmuebles, considerados patrimonio cultural.
Asimismo, ha proliferado el robo de las especies eucarísticas, y arte sacro.
Por mencionar un ejemplo, el caso más reciente, lo tenemos en Valle Santiago, Guanajuato México, Cuando el viernes 25 de septiembre de 2026. Fué asesinada una mujer con arma de fuego en el Atrio del templo sagrado.
Justo cuando se celebra la santa misa, por la fiesta parroquial en esa comunidad.
Otro caso fué en San Luis Potosí, ocurrido el 14 de agosto de 2026.
Se trata del grave e infame delito de sacrilegio, al ser robadas del Sagrario, las Especies Eucarísticas de la Capilla, del Valle Umbroso, dependiente de la Parroquia de Nuestra Señora de Guadalupe, en la zona de Mexquitil de Carmona, San Luis Potosí, México.
Ante este delito grave, Monseñor Jorge Alberto Cavazos Arispe, Arzobispo de San Luis Potosí, publicó un Decreto de Excomunión -Ipso Facto-, a los que resulten autores del lamentable robo.
Del mismo modo, el Arzobispo de San Luis Potosí, exhorto para realizar actos de desagravio y expiación, para pedir por la conversión de los responsables, y como reparación a la ofensa cometida a la presencia real de nuestro señor Jesucristo.
Y si eso no fuera suficiente, tenemos otro caso, grave ocurrido el 9 de agosto de 2026, en la parroquia de Fátima, en los Mochis, Sinaloa, México.
Tras un fuerte enfrentamiento entre fuerzas federales y delincuentes, justo, cuando se celebraba la Santa Misa.
El sacerdote Joel Valdez Villegas, decidió suspender la homilía, y pidió cerrar las puertas, no salir y mantener la calma, mientras se controlaba la situación.
Está es la verdadera situación que se vive, en las zonas calientes. No cesa la violencia.
Los sacerdotes y la feligresía quedan en medio del fuego graneado. Quién los protege ?.
La inseguridad y la lluvia de balas, por doquier, son el pan de cada día.
La paz ausente, y todo por mantener el control de las plazas, y el libre tránsito a delinquir, por parte de los delincuentes.
Para nadie es un secreto que la violencia y quiénes la promueven, no distinguen credo, ni religión.
Por ello, es que tenemos noticias lamentables; toda vez que continua la quema de iglesias y capillas, tan sólo, porque los religiosos no pagan el derecho de piso, y la supuesta " protección " de los delincuentes.
Las cuotas de extorsión van de los diez mil pesos a cincuenta mil, respectivamente, en las zonas roja, dónde reina el crimen organizado, destacando los estados de Michoacán, Guerrero, Guadalajara, Sinaloa, Veracruz, Tamaulipas, estado de México, y ciudad de México.
Lo más grave, en algunos casos, es que la violencia afecta de modo colateral, y atenta directamente contra sacerdotes.
Ya ni es su casa y/o residencia parroquial, es seguro.para los religiosos.
El caso más reciente, sucedio en la mañana del 16 de septiembre de 2026, cuando se llevó a cabo el certero y cobarde asesinato del Sacerdote Román de la Cruz Hernández, parroco de la comunidad de la Santa Cruz, en Huejutla, estado de Hidalgo.
El Padre Román de 48 años, regresaba de un servicio religioso cuando fué interceptado por delincuentes quienes lo asesinaron con arma de fuego, en la carretera Tolago y Tetlapaya, en las inmediaciones de Huejutla, Hidalgo.
Se presume por residentes del lugar, que el móvil del atentado se originó porque el presbítero había denunciado injusticias en contra de adultos mayores; situación que incómodo a terceros que lo amenazaron si seguía predicando a favor de la gente de la comunidad hidalguense.
Otro caso que actualmente se encuentra en desarrollo, son las amenazas que ha recibido el sacerdote José Rosario, conocido como " Padre Chayo ", quien ha sido intimidado por el alcalde de Jaltocán, Hidalgo, el Ciudadano Guillermo Amador.
El " Padre Chayo ", ha resultado una piedra en el zapato para el edil de Jaltocán, toda vez que sus predicas desde el púlpito, le han calado porque afecta a sus intereses; y por ello, las autoridades del partido Morena, han solicitado su remplazo ante el Obispo de la localidad.
Otro caso recién, fué el perpetrado la tarde del viernes 21 de. Agosto de 2026, cuando Monseñor Eduardo Ackeman, Obispo Emérito de Tijuana, del estado de Baja California, fué objeto de un robo a mano armada en su domicilio de descanso.
El obispo retirado de 86 años, logró dar parte a las autoridades, y ayudo para identificar y capturar a su agresor, que responde al nombre de Orlen Moisés "N".
La fiscalía del estado de Baja California, continuará con las investigaciones, para aclarar el caso, reportó la Diócesis de Tijuana, México.
Otro caso lamentable, fué el que se perpetro la noche del viernes 3 de julio de 2026, contra el sacerdote en retiro, el Padre Mario Nuñez Campusano, de 82 años, asesinado por arma blanca, en Guaymas, estado de Sonora, México.
Las investigaciones del homicidio contra el sacerdote Mario Nuñez, apuntan que el presunto responsable del crimen, responde al nombre de Julio Cesar "N", de 39 años, de oficio albañil y conocido del Padre asesinado.
Este caso sigue en proceso, toda vez que el presunto agresor, horas después, también, fué localizado sin vida, y con lesiones de arma blanca.
Por lo anterior, México ya encabeza el primer lugar en ataques violentos a sacerdotes y recintos sagrados en América Latina. Le sigue Colombia, Brasil, Guatemala, Venezuela, el Salvador y Argentina.
Reflexionando los datos recientes, indican que se trata de una tendencia que afecta anualmente a un 12 por ciento de los más de 11 mil templos sagrados que integran las 18 Provincias Eclesiales del país.
La información confirma que el fenómeno ha proliferado de manera alarmante en las últimas dos décadas.
Es decir, un aumento de alrededor de 600 por ciento, en casi dos décadas.
Por desgracia, esta irregularidad se ha constatado como grave, toda vez que se inspira en un laicismo intolerante que se traduce en furia directa contra fieles, vandalismo y robo de arte sacro, quema de iglesias, terrorismo contra capillas, y en algunos casos intimidación y asesinato de sacerdotes.
Según análisis, el grado del fenómeno va más allá porque sólo se denuncia el 6 por ciento de los casos perpetrados en México.
Pero esto no es lo peor, la cuestión de ataques a templos custodiados por católicos, deriva su alcance en dos procesos fundamentales.
Por una parte, la tendencia sectaria de sinvergüenzas que atentan recintos para apropiación y pillaje de arte virreinal; situación que afecta al Patrimonio del país.
Por otra, la de sujetos que atacan santuarios y parroquias para hacer notar sus pasiones antirreligiosas.
Y por motivos políticos, para marcar su territorio donde realizan su “trabajo” ilícito. Asimismo, en otros casos, para dar constancia que están ligados a la maldad.
Ahora bien, tras los ataques a Iglesias, se ha comprobado que destilan odio “especial” a la Madre de Dios -en sus diferentes advocaciones-; y sobre todo, al lugar donde se le rinde culto.
De ahí que siete de cada 10 recintos sagrados profanados, corresponde a Santuarios Marianos.
Por mencionar un ejemplo, la imagen más agraviada, por daño o por robo de arte, es la Santísima Virgen en su advocación de Santa María de Guadalupe.
Se ha constatado que "La Guadalupana" es “blanco de ataques” y agresiones violentas de los incrédulos; tan sólo porque es el sostén de amor materno del pueblo mexicano. Y porque se le tiene una veneración perenne de sus hijos; que ha decir de los delincuentes: “se le idolatra tanto”.
Una primera confirmación es que inician su “logística” de sacrilegio, cualquier día de la semana; no obstante, se inclinan más de domingo a miércoles, además, toman en cuenta tres horas después de terminar las actividades ordinarias del día.
Es decir, en promedio operan pasado de las 22:00 Horas, y según su acción pecaminosa, se prolonga hasta las dos primeras horas de la madrugada siguiente.
De esto saben mucho los fieles, y gracias a su testimonio, se ha confirmado que los insolentes tienen como principal objetivo, generar pánico e incertidumbre en la conciencia de la grey católica.
Además, buscan reprimir a su jerarquía y a su sacerdocio, por sus constantes predicas que censuran injusticias y defienden la vida y la familia.
Por lo anterior, los agravios a recintos sagrados ya no son casos aislados.
Es ya un fenómeno que afecta en serie la unidad geográfica de la configuración Eclesiástica de México.
Tal es el caso de ocho Provincias Eclesiales de México, que viven en constante riesgo por el alto índice de inseguridad y por los actos de profanación con violencia perpetrados.
Destaca el daño colateral en contra de fieles, derivado del choque entre Ejército y efectivos policiales estatales contra grupos violentos del crimen organizado.
Por mencionar un ejemplo, se tiene registro de las Iglesias que se encuentran en el Valle de Juárez >>Praxedis G. Guerrero, Guadalupe y Ascensión<<, Frontera y centro de la Provincia de Chihuahua; Capital de Nuevo León, Tampico, Nuevo Laredo y Saltillo de la Provincia de Monterrey; Zona de Torreón y Gómez Palacios de la provincia de Durango.
También, los Mochis y el Centro de Culiacán de la Provincia de Hermosillo; Región Tierra Caliente de Guerrero, Puerto, Ciudad Altamirano y Chilpancingo de la Provincia de Acapulco; Zona de Apatzingán, Tacámbaro y Cd. Lázaro Cárdenas de la Provincia de Morelia; Región de Veracruz y San Andrés Tuxtla de la Provincia de Xalapa; Zona de Antequera, Mixes, Tehuantepec y Tuxtepec de la Provincia de Oaxaca.
Por otra parte, mención especial merecen los templos de siete Provincias Eclesiales, que están a merced de los insanos, toda vez que llevan a cabo persistentes irrupciones para cometer violaciones contra el Santísimo Sacramento, dañar Imágenes Sagradas, pintar paredes, romper mobiliario o para saquear lugares de culto.
Destaca la zona de Tehuacán y Tlaxcala de la Provincia de Puebla; Región de Tulancingo y Huejutla de la Provincia de Tulancingo, Hidalgo; Zona de Celaya, Irapuato y Querétaro, de la Provincia “Bajío” de León; región de los Altos de Jalisco, Sayula, Aguascalientes, Colima y Tepic, de la Provincia de Guadalajara; Zacatecas de la Provincia de San Luis Potosí, la zona de Texcoco y Teotihuacán de la Provincia de Tlalnepantla; Alcaldía Benito Juárez, Cuauhtémoc, Iztapalapa y Venustiano Carranza, de la Arquidiócesis Primada de México, de la Ciudad de México.
Aunque grupos aislados y sus corifeos lo nieguen.
El fenómeno de agravios a lugares de culto se impone, al grado que autoridades de los tres niveles de gobierno, no han podido controlar el problema para evitar los constantes sacrilegios.
Y la razón es muy clara: las averiguaciones quedan sólo en eso, y se ha seguido la política del avestruz -que ante los hechos esconde la cabeza bajo el ala para no verlo-.
Esto desde luego, es lamentable; y más aún, porque la exasperante situación alcanza dimensiones sectarias que afecta a presbíteros o religiosas que residen en los templos mencionados.
En casos confirmados, los delincuentes –al efectuar un sacrilegio-, muestran intolerancia que los lleva a cometer agravantes para intimidar a los religiosos.
Por un lado, solicitan dinero a cambio de dar supuesta protección a párrocos. Al mismo tiempo, la amenaza va desde la quema del recinto sagrado, el secuestro o hasta el riesgo de ejecutar al religioso si no paga la “cuota”.
En el caso de extorsión, cuando se trata de secuestro de religioso, puede llegar hasta los dos millones, según fuentes eclesiales.
Por otro lado, cuando se lleva a cabo un robo a templo, los insolentes se van con todo en represión de los presbíteros, manifiestan un sectarismo demoniaco que los vuelve ciegos, y en algunos casos, sus actos terminan en homicidios.
Aunque, 14 estados de la república se han convertido en constante zona de riesgo para el ministerio sacerdotal. Una aproximación reciente del fenómeno indica que son diez entidades las que representan una alta inseguridad, destacando: la Ciudad de México, Baja California, Guerrero, Jalisco, Sonora, Veracruz, Michoacán, Hidalgo, Aguascalientes y Coahuila.
Por lo anterior, grave es el fenómeno en cuestión; los efectos son de alto costo sin aparente solución; y más aún, porque, también, afecta directamente a la feligresía.
Definitivamente, es el sector más vulnerable. Y lo peor de todo es que en la mayoría de los casos son quienes pagan los platos rotos del salvajismo que emana de una agresión a lugar sagrado.
Una consecuencia principal es el trauma que afecta a su paz y culto.
El allanamiento y despojo a sus imágenes veneradas y respetadas deterioran gravemente su vida cristiana; además, se sienten inseguros y con impotencia de aplicar un castigo con severidad a los culpables.
Se puede añadir que luego de un agravio perpetrado, se acercan a su templo, y siguen sin entender el insólito sacrilegio.
Simplemente, no hay palabras para describir el sentimiento de daño y su efecto colateral.
Lo cierto es que los fieles de algunas ciudades del norte del país, tienen su libertad acotada; es decir, vive en tensa calma y bajo un clima violento.
Las amenazas de muerte están a la orden del día; el fantasma de la zozobra ha invadido sus hogares, y lo mejor es salir en éxodo cuanto antes, para salvar la vida.
Hasta aquí los registros, y ante la gravedad nos preguntamos: ¿es posible esto en México?.
Sí, todo eso y algo más.
Lo vemos a través de los agravios a templos católicos, que deriva de ataques bien estudiados contra sacerdotes y fieles -perpetrados a la luz del día-; pero sobre todo, solapados por quienes deberían garantizar la seguridad pública.
Se ha constatado que en casos aislados, son ellos mismos -los grupos policiales y el Ejército-, quienes irrumpen violentamente los recintos sagrados, para buscar a supuestos cabecillas del crimen organizado.
¡Qué pena que policías y ejército!, en vez de conservar y resguardar el orden de los templos, se dediquen a crear pánico entre los fieles inermes e indefensos.
Por eso, hoy más que nunca, recordamos las palabras del obispo francés, monseñor Michel Dubost, en relación a la profanación de Iglesias:
“Si hay que gritar, gritaremos; después de todo, nosotros también somos ciudadanos”.
De ahí que mientras los abusos y actos de vandalismo o sacrilegio a templos sagrados continúen en el país, se deberá informar puntualmente a la opinión pública, para apremiar al gobierno mexicano, y a los poderes públicos involucrados.
Que cumplan con su trabajo y que se dediquen -en serio- a tratar de resolver el problema.
El resultado será que la familia podrá volver a tener un espacio vivo de reflexión con su credo.,
En suma, los templos sagrados de México, cualquiera que sea su denominación, tienen entre sus fines la predicación y vivencia de la moral.
Por ello, deberan recibir seguridad para cumplir esta misión que tanto beneficia no sólo a las buenas costumbres, sino al orden social y tranquilidad publica.
Ademas, proporcionar facilidades para que al interior puedan convivir y encontrarse pacíficamente los mexicanos.
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* Gustavo Antonio Rangel
- Es un Periodista Católico de la Diócesis de Teotihuacán, México.
- Es Investigador y analista de sucesos alrededor de la iglesia católica en México.
- Desde 2007 a 2018, fué fundador y coordinador de la Unidad de Investigación del Centro Católico Multimedial C.C.M.
- Ha ganado el Premio Nacional de Periodismo Católico 2008.
- De 2008 a la fecha, es integrante del Consejo de Analistas Católicos de México.
- De 2005 a 2007, fué integrante de la Red de Comunicadores Parroquiales de la Diócesis de Texcoco, México.
- Ha sido Profesor de los Talleres de Radio y Televisión de la Universidad Salesiana de México.
miércoles, 16 de septiembre de 2026
i ATENTADO CONTRA SACERDOTE ROMÁN DE LA CRUZ HERNÁNDEZ !
i ATENTADO CONTRA SACERDOTE ROMÁN DE L A CRUZ HERNÁNDEZ !
Consternación entre habitantes y la comunidad católica de la región tras el hallazgo sin vida.del sacerdote Román de la Cruz Hernández, de 48 años, ocurrido la mañana del martes pasado sobre un tramo carretero de Lolotla, Hidalgo.
El sacerdote fue localizado sobre la carretera Tolago–Tetlapaya, donde posteriormente acudieron autoridades para realizar las diligencias correspondientes y recabar indicios.
Román de la Cruz Hernández era originario de Mazahuacán, Lolotla, y se desempeñaba como párroco de la comunidad de Santa Cruz, en Huejutla.
La Procuraduría General de Justicia del Estado de Hidalgo (PGJEH) inició una carpeta de investigación por el caso, el cual es investigado como homicidio.
Agentes ministeriales realizan entrevistas y reunen elementos que permitan esclarecer lo ocurrido.
Hasta el momento, no se reportan personas detenidas ni se han dado a conocer públicamente posibles líneas de investigación.
Las diligencias continúan y será la investigación ministerial la que determine las circunstancias en que ocurrió la mu3rte y, en su caso, establezca responsabilidades.
Tras el asesinato del Sacerdote Roman Cruz, de la parroquia de Huejutla, estado de Hidalgo. Reiteramos que la inseguridad en México se encuentra insoportable.
Porque detrás de cada cifra hay un rostro, una familia, una comunidad y una historia.
México no necesita discursos que maquillen la violencia.
Necesita seguridad que se pueda vivir, no solamente estadísticas que se puedan presumir.
Cuántos muertos más tendrán que caer para que entendamos que una "reducción estadística" no significa que la violencia haya dejado de ser una tragedia.
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Gustavo Antonio Rangel, periodista católico de la diócesis de Teotihuacán, México.
i VOCES DE JUSTICIA POR MÉXICO !
* Gustavo Antonio Rangel
*Gustavo -Antonio Rangel

















